Cala Llenya es una cala típica, relativamente profunda en extensión, que se adentra en tierra firme y donde desemboca un curso seco de un torrente.
Está enmarcada en un ambiente tranquilo con existencia de buenos servicios lúdico-deportivos.
Por sus condiciones ofrece un marco ideal para la práctica de la vela ligera, buceo en superficie y con múltiples posibilidades de realizar interesantes excursiones por sus bellos parajes.
A unos 5 kilómetros se encuentra San Carlos, uno de los pueblos más emblemáticos y conocidos de la isla de Ibiza, al norte de Santa Eulalia. Tiene una reputación bien ganada como lugar de encuentro para lo hippies y los residentes extranjeros de la isla, que se reúnen para tomar café o aperitivo en alguno de sus peculiares bares del pueblo o en el mercado hippy que se celebra los sábados en el restaurante Las Dalias.
San Carlos es también punto de partida donde comienzan las diferentes carreteras a las playas de la parte oriental de la isla, tales como Cala Leña, Cala Nova y Cala Mastella.